“Políticos ideologizados no van a renunciar jamás a su pensamiento”, alerta especialista en inteligencia y lucha antiterrorista.
El coronel PNP (r) Max Anhuamán, exjefe de la Dirección Contra el Terrorismo (Dircote) y de la Dirección Nacional de Inteligencia (DINI), en diálogo con EXPRESO, saludó la decisión del Ministerio de Trabajo de rechazar la reinscripción sindical de la Federación Nacional de Trabajadores en la Educación del Perú (Fetapep) y advirtió que el país enfrenta una nueva etapa de la amenaza subversiva.
Según afirmó, el terrorismo no debe entenderse únicamente como el recuerdo de los años de violencia, sino como un compromiso permanente para impedir que organizaciones vinculadas al pensamiento de Sendero Luminoso aprovechen la democracia para fortalecer sus estructuras.
En entrevista con este diario, sostuvo que los remanentes de esa organización ya no buscan imponer su proyecto mediante las armas, sino a través de la difusión de ideologías y la creación de organismos que, a su juicio, mantienen vigente el denominado “pensamiento Gonzalo”.
En ese contexto, consideró que la democracia debe responder con mecanismos institucionales que garanticen transparencia, controles de integridad y una vigilancia permanente frente a intentos de infiltración en sectores estratégicos como la educación.
Asimismo, expresó su preocupación por la presencia de personas que, según dijo, mantienen vínculos con el Movadef y otras organizaciones afines en el nuevo Parlamento Bicameral, al advertir que ello obligará a las autoridades y a la ciudadanía a mantenerse alertas.
Anhuamán también cuestionó el rol del abogado Wilfredo Robles Rivera en la defensa del expresidente Pedro Castillo y restó valor jurídico al pronunciamiento emitido por un grupo de trabajo de las Naciones Unidas sobre su detención.
El Ministerio de Trabajo rechazó la reinscripción sindical de la Fenatep, ¿cuál es su sentir respecto a esta decisión?
Saludo la decisión del Ministerio de Trabajo de rechazar la reinscripción sindical de Fenatep. Es una medida correcta y necesaria que respeta el marco legal y protege la institucionalidad del sector educativo. Fenatep surge de corrientes radicales con vínculos históricos al Conare y el Movadef, brazo político de Sendero Luminoso.
Su persistencia en buscar registro no responde solo a demandas laborales, sino a un patrón de infiltración ideológica que conocemos bien quienes combatimos al terrorismo durante décadas.
Abimael Guzmán entendió desde los inicios que la educación era clave para capturar el futuro del Perú. Hoy intentan lo mismo a través de organismos generados.
Esta decisión es un paso adelante, pero no es suficiente. Debemos avanzar hacia una legislación clara que exija transparencia total, inhabilitación de personas con vínculos con el terrorismo y controles de integridad en el magisterio. La democracia no se defiende solo rechazando inscripciones, sino construyendo barreras institucionales permanentes.
A los maestros honestos les digo: sus derechos laborales merecen respeto, pero la educación de nuestros hijos no puede ser moneda de cambio de agendas políticas extremas. Sigamos defendiendo la legalidad y la memoria de las víctimas.
¿Quién es el abogado Wilfredo Robles Rivera, quien exige la libertad de Pedro Castillo?
Nosotros lo tenemos registrado a él en un atestado, número 165, producido por el Delta V, en el año 1992. Fue detenido en flagrancia con explosivos por la comisaría de Huaycán, y ellos lo pusieron a disposición de la Dircote. En la investigación de la dirección contra el terrorismo se estableció que él era parte del grupo terrorista. Primero, porque uno de los sujetos con los que cayó Jacinto lo reconoció fotográficamente; segundo, en el registro domiciliario de este camarada Jacinto se encontraron planos, y esquemas que se estaban desarrollando en ese momento, que era sobre el paro armado que había sido decretado para el 22 y 23 de julio de 1992. Ahí se encontró textos con su puño gráfico, ya era algo innegable, y se estableció que era parte del movimiento revolucionario de defensa del pueblo, se determinó su militancia en Sendero Luminoso, y estuvo 11 años y algo más detenido en el penal de Miguel Castro Castro.
Él sale en libertad después de cumplir su condena, pero su juicio ha sido sobreseído, ni siquiera ha sido indultado y menos perdonado, sino sobreseído. Sale en libertad y se incorpora a lo que nosotros le denominamos “los abogados democráticos”, convirtiéndose así en la defensa de Pedro Castillo. Ha presentado un recurso ante la ONU, pero es un recurso que él sabe que no es vinculante, sino que ellos siempre tergiversan la verdad, aprovechan de la ignorancia y se burlan de la inteligencia de mucha gente, diciendo que ya tiene que salir en libertad. Eso es completamente falso, él sabe que es así. Ellos van construyendo ideología. Dejaron las bombas y pasaron a la lucha legal.









